Ingredientes (3 pax)
- 3 patatas grandes
- 5 huevos
- 1 calabacín
- ¾ Cebolla grande
- Aceite
- Sal
Materiales
- Sartén negra antiadherente
- Escurridor
- Cuchara de sartén
- 1 Bol grande
- 1 Plato llano grande
- 1 plato hondo
- Un tenedor
Elaboración
1. Corta las patatas y el calabacín en rodajas finas.
2. Lamina la cebolla.
3. Bate los huevos en un bol grande.
4. Calienta aceite en una sartén y, cuando esté bien caliente, añade las patatas. Déjalas dorar ligeramente antes de incorporar la cebolla y el calabacín. Mantén siempre el fuego alto.
5. Agrega sal al gusto.
6. Remueve con una cuchara de madera o una espátula para evitar que se peguen y se frían de manera uniforme. Mientras se cocinan, puedes ir deshaciendo un poco las patatas con la cuchara.
7. Cuando la cebolla esté tierna, significará que las patatas y el calabacín están en su punto (evita que las patatas se frían demasiado).
8. Retira todo a un escurridor para que suelten el exceso de aceite sobre un plato.
9. Vierte la mezcla en el bol con los huevos batidos y añade un poco más de sal si es necesario.
10. Deja en la sartén solo una fina capa de aceite, suficiente para que no se pegue.
11. Vierte la mezcla y deja que la parte inferior cuaje rápidamente.
12. Cubre la sartén con un plato grande y da la vuelta a la tortilla con cuidado, evitando que caiga aceite.
13. Limpia el fondo de la sartén con papel de cocina para evitar que se queme. Añade un poco de aceite y coloca de nuevo la tortilla para que se cuaje por el otro lado.
14. Tras unos minutos, pásala al plato grande: tu tortilla de patatas está lista para servir.